Single Blog

Salud mental en los/las menores refugiados.

Salud mental en los/las menores refugiados

María Casco Casas

Un total de 50 millones de niños y niñas en el mundo han sido obligados/as a desplazarse de forma forzosa. Se ha producido un incremento en los últimos diez años, hasta tal punto que el número de niños refugiados en 2015 era el doble que el de 2005. De éstos, el 50% de los niños refugiados bajo el mandato del ACNUR procedían de dos países: la República Árabe de Siria y Afganistán.

La situación de vulnerabilidad de la infancia y adolescencia ante este tipo de situaciones ha sido puesta de manifiesto por los actores que trabajan con ellos en el terreno desde UNICEF, ACNUR y Save the Children, quienes han elaborado recientemente un informe bajo el título Siria: la infancia en la sombra de la guerra (2015) donde se señala que uno de cada cuatro niños en Siria están en riesgo de padecer una enfermedad mental; agravándose el impacto en los migrantes menores de cuatro años cuya cifra se ha incrementado en un 41% de 2000 a 2015.

Para llegar a los problemas de salud mental, vamos a mencionar otros factores que contribuyen a padecer un trastorno de salud mental. Por un lado, tenemos la edad, esta es un actor que puede predisponer una mayor vulnerabilidad a la hora de padecer un problema de salud mental. La escolarización de estos niños y niñas, ya que esto influye en su formación académica y desarrollo personal. Acontecimientos vitales como la perdida de familiares en muy poco tiempo, a lo que se suma la carencia de apoyo familiar y social. Necesidades afectivas no cubiertas, los niños tienen carencias afectivas tremendas al estar sus padres muy ocupados en cubrir las necesidades básicas del niño/a y su familia: comida y protección física, dejando de lado las necesidades afectivas y psicológicas necesarias para un buen desarrollo evolutivo. Maltrato infantil, estas situaciones de maltrato y vulneración de los derechos de los niños se incrementan en el caso de los menores migrantes no acompañados que son víctimas de trata y que pasan desapercibidos al llegar a nuestras costas, ante su desamparo e indefensión y la ineficacia de las normativas europeas establecidas para su protección. Las situaciones de explotación, abuso sexual son muy frecuentes en este colectivo de niños y niñas, según un reciente informe de UNICEF. Inadecuada reagrupación familiar, son muchas las familias retenidas en Grecia cuyo marido y padre se encuentra en Alemania sin posibilidad alguna de conseguir la ansiada reagrupación. Y por último el viaje en solitario, sin sus seres queridos, lejos de su ambiente familiar, se le suma el tener que enfrentarse a numerosos peligros.

Los problemas psicológicos más comunes o principales son sufrimiento psicológico o emocional, los niños y niñas de mas baja edad son mas vulnerables a tener pesadillas o sufrir un retraso en su desarrollo. En los/las adolescentes tienen sentimientos de soledad y miedo por sus hermanos y hermanas, teniendo más probabilidad de experimentar frustración, indignación y vergüenza. Las niñas sufren más impotencia e inseguridad. La mitad de estos niños y niñas tienen niveles altos de ansiedad y angustia. El insomnio, las pesadillas, los terrores nocturnos son bastantes frecuentes asociados sobre todo a la situaciones de miedo y pánico a la que se han visto sometidos ante los continuos bombardeos, disparos de francotiradores, pudiendo verbalizar en ocasiones que vivían esperando que ellos iban a ser la próxima víctima de asesinato en estos conflictos.

Bibliografía

Díaz Rodríguez, M. (2017). Menores refugiados: impacto psicológico y salud mental. Apuntes de Psicología, 35 (2), 83-91.

Comments (0)

Post a Comment