A través de diversas actividades centradas en el trabajo en equipo,
hemos aprendido a colaborar, escuchar y apoyarnos unos a otros,
reconociendo que cada persona aporta habilidades y perspectivas únicas.
Estas experiencias nos han permitido comprender mejor la importancia de la juventud
como motor de cambio, capaz de perseguir nuestros intereses, expresar nuestras ideas y
denunciar las injusticias que afectan a nuestra comunidad.












